La Cabilia se subleva.

¡Por la caida del régimen asesino!

SUPLEMENTO ESPECIAL DE MARX ATTACKS. CANARIAS, 9 DE JUNIO DE 2001. LIGA MARXISTA

 

Publicamos cuatro artículos del semanario ROUGE de la LCR francesa, correspondientes, uno al 8 de junio, con el que comenzamos, y al 3, 10 y 17 de mayo, por considerarlos de interés para nuestros lectores. Como siempre intentamos plasmar aquellas opiniones directamente relacionadas con los protagonistas de la lucha de clases, en cada caso, y cuya fuente sea merecedora de crédito y atención.

 

Argelia en ebullición

Rouge de 8 junio de 2001.

Tras 45 días, la movilización no decae en Argelia. Menos de una semana después de que 200.000 personas se manifestaran en Argel, marchas y "reuniones de medianoche" (desfiles nocturnos con antorchas), suceden diariamente en Cabilia, y al mismo ritmo se producen también las provocaciones policiales: violaciones de domicilio, robos o disparos gratuitos que provocan, en un ritual ya experimentado, la respuesta legítima de la población. Violentos enfrentamientos han opuesto a manifestantes y fuerzas del orden en Azzezga, así como en Staouieli a las puerta de Argel.

Relegadas (mediáticamente) por un tiempo a un segundo plano por la marcha el FFS, las coordinadora territoriales y estudiantiles retoman la ofensiva y confirman que su capacidad de movilización permanece intacta: 40.000 mujeres se han manifestado el lunes en Bejaia, lo que constituye la mayor movilización de mujeres en Argelia desde 1989. Como prolongación a estas movilizaciones, está prevista una manifestación nacional en Argel el 14 de junio, convocada por la coordinadora Inter-wilayas (interprovincial). Dado que la última gran marcha de los comités de pueblo había reunido medio millón de personas en Tizi Ouzou, el poder puede empezar a preocuparse. Y el mando de la policía no parece querer apaciguar los espíritus negándose a toda retirada de sus tropa de Cabilia. Cada hora que pasa ve entrar en movimiento nuevos sectores de la sociedad que protestan contra la camarilla en el poder, cuya política de desprecio y represión puede tener el efecto de un bumerang: el despertar, ya en germen, del resto de Argelia.

 

Argelia: LA CABILIA SE LEVANTA

Rouge, de 3 de mayo de 2001-06-09

Como cada año en Cabilia, decenas de miles de jóvenes han salido a la calle para conmemorar una fecha memorable. Hace 21 años, el 20 de abril de 1980, mientras la huelga general y las manifestaciones estaban en su apogeo para que fueran reconocidas la lengua e identidad bereberes, el poder se había lanzado al ataque contra lo estudiantes y la población en las ciudades y pueblos. Fue el tiempo de los arrestos masivos, de los juicios sumarísimos contra los militantes de la causa bereber.

Pero este 21 aniversario es particular. Pues el pasado 18 de abril en Beni Doula (región de Tizi Ouzou), un estudiante de bachiller, detenido en una pelea, ha sido muerto en los locales de la gendarmería, de una ráfaga de metralleta. Este asesinato ha hecho resonar violentamente el aniversario de la Primavera bereber. Desde hace una docena de días, los jóvenes se enfrentan con la manos desnudas a las balas del dispositivo militaro-policial y rechazan responder a los llamamientos a la calma lanzados por los partidos y diferentes asociaciones. A pesar de la represión, ocupan las ciudades y pueblos, asedian las comisarías, incendian administraciones, levantan barricadas. Incluso los locales de algunos partidos políticos de la oposición, considerados cómplices del estado, han sido saqueados. Nada parece ya detener a los manifestantes en su voluntad de enfrentarse con un poder que califican de asesino, de ladrón y de oportunista. En esta región de paro endémico, la ausencia de reconocimiento de su cultura y de su identidad priva a estos jóvenes de toda dignidad. Según un joven manifestante de Bejaia: "no tengo ninguna vida, ninguna dignidad, mi padre no trabaja, y se me niega la pertenencia a este país... No tengo nada que perder, arrancaré el asfalto y el cemento y lo lanzaré contra este poder asesino".

Progresivamente, la cólera se ha extendido, y todas las carreteras que llevan a Cabilia se han convertido en impracticables debido a las barricadas levantadas por los manifestantes. A pesar dl mido de ver a sus hijos caer bajo la balas de las brigadas antidisturbios, la gente les apoya sin reservas. Los trabajadores intentan organizar la protesta para evitar nuevas víctimas: así, los sindicatos de la educación nacional e Bejaia y de Tizi Ouzou, en huelga desde el comienzo de los enfrentamientos, han organizado manifestaciones a través de toda Cabilia y comenzado a unir a los otros sectores. El poder argelino ha respondido a ese movimiento contestatario con una represión salvaje: hay que lamentar una sesentena de víctima hasta hoy, esencialmente adolescentes. Los gendarmes y los CRS llegan a utilizar bala explosivas. Los enfrentamientos se detienen solo lo necesario para enterrar a los muertos. Se teme lo peor para los próximos días.

Como todo dictador que se respete, Buteflika ha demostrado su desprecio viajando a Sudáfrica para asistir a un seminario sobre SIDA, dejando a la televisión el estado la tarea e interesarse por los acontecimientos de Cabilia. Esta última se ha contentado, como "información" , con difundir la imagen de tres adolescentes quemando la bandera argelina, todo ello envuelto en un discurso sobre el eterno complot que amenaza la cohesión nacional: jóvenes "inconscientes" y "desocupados", "manipulados" por parte de "enemigos" internos y externos, habrían entregado a actos e "vandalismo" y de "sabotaje", "contra las instituciones el estado", "contra los valores de la nación", etc. Cortada de toda realidad, la televisión no deja de ir contra las aspiraciones e la juventud. Expresándose en una lengua que pocos argelinos comprenden, los medios oficiales no están disponibles más que para Buteflika y los generales de la dictadura.

¿Cuándo el poder se enfría, tose Cabilia? Desestructuración del tejido industrial , dislocación del sector del estado, despidos por centenares e miles, privatizaciones a too pasto, explosión de los precios de los productos de primera necesidad, no pago e los salarios, reducciones de la libertades, negación de la identidad y de la lengua "amazigh" (berebere), negación e los derechos de las mujeres... Tal es el balance del poder argelino, "enriquecido" desde la llegada d Buteflika. La Cabilia está en lucha desde hace 21 años para que le san reconocida la lengua y la cultura amasigh como nacionales y oficiales, por las libertades individuales y colectiva y por la mejora e la situación social y económica. Los acontecimientos y las manifestaciones de la Casbah de Argel en 1985, los acontecimientos de la Constantine y de Setif en 1986, la huelga general de toda las universidades en 1987, la insurrección popular de octubre de 1988, toda las huelgas obreras desde hace 30 años, entre ellas la de Alfasid (el mayor complejo siderúrgico de Argelia) reprimida salvajemente por Buteflika menos de un mes después de su elección: los ejemplos de revueltas populares son numerosas. El único "complot" que existe es el de Buteflika y sus generales, el que les ha permitido apropiarse de la riquezas de Argelia.

Es urgente que la protesta kabila sea apoyada por movimientos de solidaridad, en Argelia y en el extranjero, para que cese el baño de sangre y para el arreglo justo y definitivo de la cuestión democrática amazigh. Que el movimiento de Cabilia sea un trampolín para redinamizar la lucha democrática y social contra el régimen de los tiranos en Argelia.

Argelia: LA CABILIA NO CEDE

Rouge, semana del 10 de mayo de 2001.

El discurso de Buteflika, el 30 de abril, no ha calmado los espíritus en Cabilia, donde el movimiento popular se organiza. "Rouge" ha entrevistado a Badedine Djahnine, militante del Partido Socialista de los Trabajadores en Bajaia.

¿Cuál es la situación en Cabilia?

Baddredine Djahnine- El levantamiento popular proviene de una doble frustración, cultural y social. Hay un paro de más del 40 % en la región, mucha fábricas han cerrado, no hay vivienda... En relación con eso, el discurso de Buteflika no ha traído nada de particular, es la eterna palabrería de siempre. Ha habido más de 40 muertos reconocido por el Ministerio del Interior, lo que es muy importante: ¡son las cifras de una guerra!. Y la represión es terrible, la policía ha tirado con fuego real. Frente a esto, los jóvenes, que reaccionan un poco como "brazo armado" de la revuelta popular, tienen ansias de revancha. Son verdaderos camicaces... Nunca habíamos visto esto antes. Pero son parte del comienzo de estructuración del movimiento.

¿Cómo se organiza la protesta?

B. Djahnine- Los comités de estudiantes, los sindicatos de enseñantes, los sindicatos de los trabajadores de la educación y algunos comités de pueblos y de barrios han comenzado a producir un embrión de organización en la base, a nivel de los pueblos y de las ciudades. Han puesto en pie una plataforma reivindicativa: piden la dimisión del gobierno, la dimisión del primer ministro, del ministro del interior, de los gobernadores las ciudad en la que se ha asesinado a jóvenes; reivindican también un plan económico particular, una especie de plan Marshall para la vivienda y el trabajo.

Los sindicatos de los trabajadores de la educación tienen un papel muy importante, de organizadores de este comienzo de movimiento. Y le dan un contenido más social. En el movimiento bereber, es la primera vez desde hace muchos años que se desencadena una dinámica, social y cultural, en la que lo social se liga claramente con la reivindicación cultural. Los llamamientos a la huelga son seguidos por los demás sectores de la economía.

-Bejaia aparece como la ciudad en la que la protesta está más estructurada.

B. Djahnine. - Hay un itinerario particular de la Cabilia, y en particular en la región de Bejaia que, a partir de finales de los 80, ha sido fecundada por militantes de extrema izquierda en la organización de los barrios, pueblos, de los sindicatos. En estos acontecimiento, la ciudad de Bejaia aparece como la más organizada. La unión entre las dimensiones social y cultural no se ha realizado nunca tan claramente. Es un fenómeno nuevo.

Si el movimiento continúa, esta estructuración puede progresar. Es la primera vez que en el movimiento de masas se da un comienzo de estructuración seria democrática. Pero decir que va a aguantar mucho tiempo ... Es la gran apuesta que tenemos por delante.

-¿Qué ocurre en el resto de Argelia?

B.Djahnine- En Bordj Bouararij, al lado de Setif, ha habido una marcha de 10.000 personas. Es la única manifestación de solidaridad masiva en una región arabofona. Pero en las grandes universidades, en Argel, Oran y Constantine, los estudiantes han creado comités de solidaridad, ha habido incluso una manifestación ante el Palacio del gobierno el jueves 3 de mayo. No han sido reprimidos, porque el poder tiene miedo de provocar revueltas sociales en Argel.

Hay que señalar también que en Argel, el poder ha dejado al Frente de Fuerzas Socialistas (FFS) manifestarse. El Reagrupamiento por la Cultura y la Democracia (RCD), que acaba de abandonar el gobierno, no representa ya nada. El poder busca un nuevo interlocutor. Prefiere tener ante sí a un canalizador como FFS que a los comités de barrios y pueblos autoorganizados. Felizmente, el FFS está totalmente desacreditado en Cabilia.

-En tu opinión, ¿qué va a hacer Buteflika?

B. Djahnine- Por el momento, intenta canalizar el movimiento y ganar tiempo. Propone una "comisión de investigación" fantoche, cuando los responsables, está claro, son los dirigentes el ejército y de la policía, quienes han dado la orden de disparar... Creo que va a continuar reprimiendo.

El poder hace todo lo posible para limitar el problema a la cuestión cultural, en particular estos últimos días, lo que es falso, fundamentalmente. Pero es un medio de ocultar el aspecto social. Hay una simpatía increíble por el movimiento en la regiones arabofonas. Es por ello que si el movimiento persiste, es posible que se extienda.

      

CABILIA: LA PROTESTA SE ENRAIZA.

Rouge semana del 17 de mayo de 2001.

Estos último días, las manifestaciones masivas se han sucedido en Cabilia. Pero el poder opta por responder con el desprecio y la represión.

El pasado 21 de mayo, centenares miles de personas invadieron las calles de Tizi Ouzou ( la ciudad más grande de Cabilia). Los manifestantes encolerizados gritaban consignas que son adoptadas unánimemente por la población: "podrer asesino", "ulach smah" (no hay perdón), "¡gendarmes terroristas!", y llevaban pancartas en las que se podía leer "libertad para la libertad", "mártires de la democracia" (las víctimas de los disturbios). Hombre y mujeres de toda la edades, decididos a acabar con el clima de terror, de corrupción y de miseria impuesto por el poder militar argelino durante estos años. Todo ello culminó con la gran manifestación que reagrupó a decenas de miles de mujeres, durante siete u ocho horas. Organizadas tras un recrudecimiento violento de los disturbios e incidentes en varias ciudades y pueblos de las wilayas de Tizi Ouzou y de Bejaia, estas "marchas negras" han permitido romper el silencio impuesto por el poder sobre los acontecimientos, y hacer comprender al resto de Argelia lo que realmente ocurre en Cabilia. Han mostrado también una Cabilia solidaria con la juventud insurrecta, y determinada a canalizar este movimiento de forma pacífica y organizada para impedir que haya otras víctimas, pero también para evitar el agotamiento.

Una movilización organizada

Desde los primeros día de los enfrentamientos, se han puesto en pie una organización y una estructuración democráticas. En Bejaia, una gran asamblea, la "coordinadora ciudadana y universitaria", reagrupa a los representantes de los comités populares, de los comités de pueblo, de los comités estudiantiles, de los sindicatos de trabajadores (principalmente el de la educación nacional, muy combativo), de las asociaciones culturales y sociales. Esta coordinadora, que funciona en asamblea general decisoria, no ha dejado de organizar huelgas generales en todos los sectores de actividad, sentada regulares, velas encendidas toda las noches y en todas las ciudades, etc. El movimiento no cede, y cuenta ir más allá de la reivindicaciones democráticas inmediatas –retirada de la policía de todas las ciudades de la Cabilia, juicio a todos los asesinos y torturadores comenzando por quienes les dirigen, puesta en marcha de una segunda sesión para todo los exámenes, estatuto de mártires de la democracia para todas las víctimas e indemnización de las familias, reconocimiento del tamazight (lengua berebere) –para avanzar reivindicaciones sociales, en el centro del movimiento insurreccional.

Mostrando su hostilidad al poder argelino, la Cabilia se instala duraderamente en la contestación a un régimen siempre silencioso y despreciativo, que apuesta por el agotamiento del movimiento. Los motines, que no cesan, han revelado en efecto la radicalización de toda la población, principalmente de la juventud popular que usa la violencia contra todos los símbolos de un estado asociado a la hogra (expresión argelina que significa injusticia y desprecio). Ni una administración, ni una institución estatal ha escapado al saqueo o al incendio. Los miembros de la comisión de investigación puesta en pie por el presidente Buteflika tienen prohibida su estancia en todos los pueblos y ciudades de Cabilia, y son los comité de pueblo y comités populares los que lo han decidido. Se ven rodeados, incluso cuando van con la escolta de la fuerzas antidisturbios, por la multitud que grita: "Engaño" "Traición"

Violencia

El último discurso de Buteflika, el domingo 27 de mayo, no ha traído nada de nuevo. La decisión de retirar 600 policías de la wilaya de Bejaia no es más que un nuevo engaño. En realidad, han sido sencillamente reemplazados por otros, más frescos, que han comenzado a actuar. Estos último días, la provocación se ha duplicado en ferocidad. Los policía bombardean las casas y pisos con gases lacrimógenos (una pareja de ancianos ha sido encontrada muerta asfixiada en Bejaia), asaltan los domicilios a altas horas de la noche propinando sistemáticamente palizas a los jóvenes, profieren obscenidades hacia las mujeres mostrándoles sus genitales, roban y saquean los almacenes de los pequeños comerciantes, violan las libertades universitarias: es la violencia diaria en Cabilia.

Buteflika ha prometido sancionar a todos los autores de violencias. Pero ¿de qué exacciones habla? Lo que ocurre en Cabilia es el fruto de una decisión estatal y gubernamental de reprimir sangrientamente el movimiento insurreccional, disparar con balas reales para matar, poner a sangre y fuego toda la región. El resultado hoy es de un centenar de muertos y cerca de 3.000 heridos. Es hora de actuar.