El Espíritu de Vilaflor planeó sobre el corazón del Turismo
EL PUEBLO VOLVIÓ A LA CALLE EN LAS AMÉRICAS PARA RECLAMAR UN HOSPITAL PARA EL SUR
Por la denominada Avda. de Rafael Puig y popularmente llamada la Avda. de Las Américas, desde uno al otro extremo de la cultura del neón y del cemento, en los dominios mismos del Presidente de ASHOTEL, de las Clínicas Privadas de Canarias y de algunas más en Las Américas de allende los mares, del que, aunque cuente con el Premio Canarias 1998, hoy debió sentirse recibiendo el "Canallas" 2004 cuando la marea del Sur, tras partir del Hotel "Gran Tinerfe" e inundar todo el recorrido de playas, finalizó con su Manifiesto frente a las narices mismas del Hotel "Conquistador". Un Manifiesto en el que Jose Antonio Moleiro, como portavoz de la Plataforma, dejó claro que ante las graves necesidades sanitarias, los políticos no habían cumplido, y fiel al Espíritu de Chasna reclamó por enésima vez el "Hospital Público del Sur-Suroeste de Tenerife" -en lugar del chiringuito que pretenden imponer- con el el pueblo, los ciudadanos y ciudadanas, como únicos protagonistas.

Ante los continuos engaños del Gobierno de Canarias, gritaron el domingo 5 de septiembre de 2004, un "Hospital Público ¡Ya!" Unas 5.000 personas, según la organización, a las que habría que añadir tanto los participantes estáticos, que participaron desde sus trabajos, como los turistas que apoyaron aplaudiendo al paso de los manifestantes, y grabaron en sus cámaras, como testimonio para sus países de origen, que en Tenerife hay algo más que sol y playas. Una Manifestación en lo más emblemático del Sur turístico como Las Américas, que faltaba en la cultura del Movimiento Ciudadano de Tenerife.
Lemas como: "El Sur da el dinero y el Gobierno de Crucero", "El Sur pone la pasta y Santa Cruz se la gasta", "Adán escucha, el Sur está en la lucha", "Ea, ea, ea, Hospitén se cabrea", "Ea, ea,ea, Cobiella se cabrea", "queremos un pediatra", " menos bla, bla, bla, y más Hospital", "Hospital Público ¡ya!", etc.... fueron lanzadas a los cuatro vientos, bajo un sol, a ratos escondido y a ratos aplastante, propio de este Sur secularmente abandonado en los servicios públicos, un Sur que también debe existir, no sólo para producir dinero, que encima se esfuma para no se sabe dónde, sino para tenerlo en cuenta en tantas carencias sociales: "Hay la misma distancia del Area Metropolitana de Santa Cruz-La Laguna a Santiago del Teide que desde Santiago del Teide al Area Metropolitana, pero ¡qué lejos queda el Sur para algunos...!, para los que su mundo se circunscribe al espacio Santa Cruz-La Laguna".
Todos los Ayuntamientos de la zona se dieron cita, independientemente de sus colores políticos, con sus alcaldes y sus vecinos. Organizaciones ecologistas como el Tagoror Ecologista Alternativo (TEA), mucha gente de la "Asamblea Ciudadana del Sur a favor del Tendido de Alta Tensión por la Autopista y soterrado en tramos urbanos", CCOO, Casa de Argentina de Tenerife, Asociaciones de Vecinos de El Fraile, Granadilla, Adeje, Guía, Arona, San Miguel, Santiago del Teide, la Asamblea por Tenerife contra el Puerto de Granadilla, la Asamblea de Empresarios y Comerciantes de Guía de Isora, FAVI -Federación de Asociaciones de vecinos de Isora, Juventudes Socialistas de Canarias, etc. En la cabecera de la Manifestación, la Plataforma Comunitaria Prohospital Público del Sur-suroeste de Tenerife y CAVECAN -Confederación de Asociaciones de vecinos de Canarias- como representantes de una ciudadanía que fue quien, en realidad, volvió a escribir otra página más del Movimiento Ciudadano, ese talante que engloba la pluralidad, el acuerdo de sectores diversos frente a objetivos comunes y bajo la óptica de que aquí los líderes son todos y cada uno de los ciudadanos frente a la teoría de las élites, del dirigismo de grupos, de un plataformismo sin vecinos que siempre queda en nada y que ya pasó a la historia tras aquel emblemático 23-N. Al frente de la cabecera de la Manifestación cuatro personas inválidas en silla de ruedas, precedidas del coche que abría la marcha al son de folías y tajarastes.
Hoy los partidos políticos callaron. La creación de un Hospital de segundo nivel, de carácter público no concertado y ámbito comarcal en el Sur y Sureste de Tenerife, y atención a pacientes de El Hierro y La Gomera, es una lucha que dura ya más de 15 años. La respuesta del Gobierno ha sido siempre el engaño. El 28 de abril de 1998 fue presentada una ILP que contó con el apoyo de más de 31.000 firmas. La respuesta de la Administración fue la aprobación en el Parlamento de sendas Leyes 3/2000 y 4/2000, de 17 de julio, por las que convertían la reivindicación popular en prácticamente, como dice la Plataforma, "un chiringuito", o lo que es lo mismo, dejarla vacía de contenido desviando la petición a la construcción de un centro sociosanitario para mejorar la asistencia primaria y especializada ambulatoria, combinada con la atención de media y larga estancia a personas mayores.
Este Hospital General Básico, en la nomenclatura de la Orden de 15 de junio de 2000 sobre centros hospitalarios de Canarias, tendría que contar con áreas de hospitalización general y de diagnóstico y tratamiento, incluyendo urgencias, bloque quirúrgico con cirugía especializada, laboratorio de análisis clínicos, diagnóstico por la imagen, laboratorio de anatomía patológica, depósito de sangre y farmacia hospitalaria, además de los servicios generales. También debería contar con un programa de telemedicina y un servicio de teleasesoramiento, puesto que el peso de la asistencia sanitaria del futuro dejará de reposar en el hospital.
A través de diferentes leyes, CC y PP han ido introduciendo, además de la idea de un centro sociosanitario en lugar de un Hospital, la concertación de servicios hospitalarios con entidades privadas. Con ello se pretende retrasar la atención hospitalaria en el Sur y el Norte de Tenerife en beneficio de la Sanidad Privada.
La respuesta contundente y definitiva ya está en la calle -al final se dijo que no botara nadie las pancartas-. Porque aquí, y tras la experiencia del Tendido Aéreo, quien manda, es el pueblo.
Tagoror Ecologista Alternativo (TEA)