MÁS SOBRE EL DERECHO MARÍTIMO Y LAS AGUAS INTERNACIONALES DE CANARIAS
Me llena de asombro las cosas que se han publicado estos días en cierta prensa canaria, en relación con las aguas que rodean a Canarias así como sobre explotaciones petrolíferas cerca de Lanzarote. Los seudo-nacionalistas están defendiendo posiciones más españolistas que las del propio gobierno de la Metrópoli y se quedan tan frescos haciendo llamamientos a la Armada española y poco más o menos a una guerra con Marruecos, el vecino más próximo de nuestro continente. Han salido publicados mapas sobre una posible zona ZEE de 200 millas alrededor de la colonia de Canarias, diciendo que existen esas zonas alrededor de la Azores, de Madeira y de las Galápagos, sin darse cuenta, estos seudo-nacionalistas, que esos terrirorios no son colonias y Canarias si lo es. En vez de coincidir con nosostros, los independentistas, en que Canarias pierde grandes oportunidades y pone en peligro su porvenir económico debido al actual status colonial, hacen desesperados llamamientos a la Metrópoli para que venga con su flota de guerra a defender unas aguas que el derecho internacional no protege porque Canarias es una colonia, un archipiélago colonia y por lo tanto no tiene derecho a aguas interiores ni a las 200 millas hasta que no sea un Estado Archipielágico soberano.
Viene esto a colación porque ya es público, que el gobierno de Marruecos, en todo su derecho, ha autorizado la explotación Off-shore a multinacionales petroleras, dos españolas, para que perforen a unas 50 millas de Lanzarote, dentro de su zona ZEE de las 200 millas. Al parecer hay otras perspectivas de concesiones en busca de petróleo, pues se sabe que el oro negro existe en el gran anticlinal sahariano, que viniendo de la costa marroquí se adentra en el mar hasta las cercanías de las islas de Lanzarote y Fuerteventura.
Marruecos no tiene petróleo en su territorio y necesita encontrar esa fuente de energía para desarrollarse. El gobierno USA está ayudando ya a Marruecos en esta modernización a través del Plan Eizenstadt con un programa de inversiones de de 3.000 millones de dólares, parte de los cuales está dedicado a la investigación petrolera del sur de Marruecos y la creación de energías renovables así como a la modernización de su sector pesquero. El Senado norteamericano aprobó el pasado 3 de noviembre de 1.999, la proposición de ley sobre "el crecimiento y las posibilidades económicas de Africa" y en base a ello va a ayudar a Marruecos. Hay que también tener en cuenta, que en estos momentos Marruecos está negociando el tratado de Asociación con la CEE y que tiene posibilidades de obtenerlo con el apoyo de España y Francia, países que también están interesados en las actuales prospecciones petrolíferas Off Shore en las aguas marroquís.
El petróleo existe en el mar cerca de Canarias y en la zona del antiguo Río de Oro; en la década de los sesenta, se hicieron secretas prospecciones con resultado positivo (durante la ocupación española), por parte de ciertas compañías norteamericanas, aunque su explotación se dejó en suspenso porque se descubrió en aquel tiempo las reservas del desierto libio y era más fácil y menos problemática su explotación.
Entre el 13 y el 15 de diciembre de 1999 tuvo lugar en Tucson, USA, una conferencia en la cumbre del gobierno USA y los ministros de energía de los países africanos, para estudiar las perspectivas del petróleo y el gas así como las energías renovables -solar y eólica- y la electrificación de las zonas rurales del continente. Ante estas perspectivas hay que ser consciente, que como el Archipiélago canario es una colonia africana de un país europeo no puede entrar dentro del plan de ayuda de los USA a los países africanos ni recibir ayudas técnicas para una posible explotación petrolera. Si no nos damos prisa en liberar Canarias, el día que seamos ya un estado soberano, el petróleo, la pesca y otras riquzas marinas habrá sido explotado por otros legalmente, mientras miramos como se nos expolia por seguir siendo una colonia.
El propio gobierno autónomo de Canarias y Coalición Canaria, saben perfectamente que Canarias no puede tener aguas propias ni la correspondiente zona económica marítima por ser un archipiélago de un estado, es decir una colonia, cosa que quieren ignorar los pseudo-nacionalistas; sin embargo los seudo-nacionalistas hablan de la ley española del 15/78 del 20 de febrero y quieren ignorar las leyes internacionales y no se dán cuenta de el art. 96.1 de la Constitución Española dice: " Los tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados en España, formarán parte del ordenamiento interno".
Que se sepa de una vez, actualmente, España sólo controla las 12 millas alrededor de cada isla según la Ley 10/1977 de 4 de enero (BOE n. 7 de 8 de enero de 1.977) y tiene que respetar las leyes y Convenciones internacionales y tener en cuenta su propia jurisprudencia; cito el Dictamen del Consejo de Estado de 28.9.1958 que señala: "Los preceptos contenidos en un Convenio internacional son eficaces directamente, sin necesidad de ser promulgados para el ámbito internacional de un Estado, como ley interna del mismo". En este sentido también cabe citar la Sentencia del T.S. (Sala 3ª) de 30.9.1982 y la del propio Tribunal de 31.10.1983.
Los pseudo-nacionalistas quieren ignorar que en la Conferencia Internacional sobre el Mar celebrada en Caracas, de la cual salió el "Convenio de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar", y donde participaban todos los países soberanos en aquel momento, a requerimiento de los Movimientos de Liberación Africanos, donde se encontraba el MPAIAC, presionamos desde Argel, para que por los Estados africanos y progresistas del mundo, no se reconociera a los territorios coloniales y a los Archipiélagos colonias, ni que las metrópolis pudiesen extender sus aguas jurisdiccionales a 200 millas y menos aún que pudiesen gozar de aguas interiores.
España y Francia se opusieron con todas sus fuerzas a este proyecto pero no impusieron sus criterios y se aprobó por ámplia mayoría la resolución sobre la diferencia entre los Archipiélagos-Estado (art. 46) y archipiélagos de un estado. Aunque los Canarios no pudimos asistir a la Conferencia de Caracas en 1974, si logramos que nuestros criterios se impusieran y logramos que las Canarias, territorio colonial dependiente de un país europeo, no pudiera tener aguas interiores ni línea perimetral y no pudiera España, ni las otras metrópolis europeas, extender sus aguas a 200 millas como Zona económica exclusiva marítima en sus colonias, porque ello iba en perjuicio de las poblaciones colonizadas.
En las posteriores conferencias sobre el mar, Ginebra 1975, Nueva York 1976 y Nueva York 1977, Ginebra 1978, Nueva York 1978, Ginebra 1979, Nueva York 1979, Nueva York 1980, Ginebra 1980, Nueva York 1981, Ginebra 1981, y Nueva York 1982, como la última de Jamaica (Montego Bay) en 1982, donde se firmó el Convenio Final el 10 de diciembre de 1.982, a través del MPAIAC y de nuestro partido el CNC, hemos contactado a nuestros países africanos amigos y exigido que siga vigente este criterio hasta que Canarias se convierta en una nación soberana para poder aprovechar estas riquezas marinas.
Aunque España se opuso con todas sus fuerzas al Convenio sobre el mar, al final adoptó este Convenio por Instrumento el 7 de febrero de 1996 a efectos de lo dispuesto en el Art. 94.1 de la Constitución, relativo a la aplicación de la parte XI de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. El Convenio de Montego Bay, de 1982, prevalecerá en las relaciones entre los Estados Partes, sobre la Convención de Ginebra de 1958 (art. 311.1) y sobre las leyes particulares de los estados. Esta pues es la misión de los independentistas y patriotas canarios cerca de las Naciones Unidas y de los Estados que firmaron la Conferencia del Mar de Montego Bay y debería ser también el criterio de Coalición Canaria, si es que quieren tener un comportamiento patriótico.
No hay que apoyar a quienes llevan solicitando que se haga un referéndum por las aguas canarias para que se aplique el art. 1 de la Ley 15/78 de 20 de febrero, sobre un hipotético mar territorial del archipiélago, ni el art. 2 de dicha ley que habla de la mediana; la realidad es que España no puede aplicar dicha ley porque va contra las leyes internacionales sobre el mar (Convenio de Montego Bay); tampoco puede aplicar la línea media con Marruecos, a pesar de que D. Manuel Medina, diputado al Parlamento Europeo por el PSOE, en diversos artículos afirma que el único criterio válido es la línea media entre las Islas Canarias y los Estados vecinos. Claro que el diputado del PSOE, Sr. Medina (que conoce perfectamente las resoluciones de las Conferencias del Mar de Montego Bay), para no cogerse las manos, en un artículo publicado en la prensa de Tenerife el pasado año sobre la Línea Media como criterio para la delimitación de los espacios marítimos de Canaria,, llega a decir, con buen criterio, "Pero la delimitación, para que sea válida internacionalmente requiere un acuerdo voluntario entre los Estados o una sentencia de un tribunal internacional", y esto como es lógico nunca lo conseguirá España porque va precisamente contra las leyes y acuerdos internacionales de la Conferencia del Mar de Montego Bay, que en su ya citado art. 46 introdujo la novedad importante al reglamentar los Estado Archipielágicos y el régimen jurídico aplicable a ellos.
Se entiende por Estado Archipielágico, según el citado Convenio de Montego Bay de 1982, «un Estado constituido totalmente por uno o varios archipiélagos, y que podrá incluir otras islas». Estos Estados podrán trazar líneas de base archpielágicas rectas o perimetrales, ejercer su soberanía sobre las aguasa interiores o archipielágicas así como sobre el cielo, puede extender su zona ZEE a 200 millas y establecer la mediana con otros estados próximos. Pero tienen que ser Estados constituidos, no islas dependiendo de una lejana metrópoli.
Por eso, es nula de todo derecho, en base al Derecho Internacional, la Sentencia del Tribunal Supremo español, del año 1.993, ratificatoria de otra del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, donde se reconocía la primacía del derecho español sobre el Internacional y reconocía el derecho de Canarias a la Zona Económica Exclusiva de las 200 millas. ¿Cómo es posible que un tribunal español como es el T. Supremo ignorara el Derecho Internacional y las leyes de las Naciones Unidas ?. En tiempo del dictador Franco, de acuerdo, ¿pero ahora ...?. ¡Que más le gustaría a España que imponer sus criterios colonialistas y controlar las aguas alrededor de sus enclaves y colonias africanos en Canarias, Ceuta, Melilla, las Islas Chafarinas y los Peñones de Alhucemas y Velez de la Gomera.!
Algunos políticos nacionalista, como D. Victoriano Ríos, y el propio Parlamente autónomo no se dan cuenta de estas realidades y de vez en cuando exigen a España que establezca la línea perimétral, la mediana con Marruecos e incluso las 200 millas de Zona Económica Exclusiva. Pensamos que, o ignoran las leyes, convenios y tratados internacionales o lo hacen por demagogia a sabiendas que no van a obtener nada. ¡ Cuando se darán cuenta de que todos los aviones que llegan a Canarias son controlados por la torre de control de Casablanca, por el simple hecho de que vuelan sobre las 200 millas de la zona marítima marroquí¡. A ver si aprenden que las aguas interiores canarias hasta el oeste de la isla de Tenerife, pertenecen a la ZEE de Marruecos y que menos las islas de La Palma, El Hierro y La Gomera, estas aguas están bajo control y jurisdicción marroquí en lo que respecta a la pesca y la explotación económica y que si Marruecos quisiera podría enviar a estas aguas a sus buques de guerra para impedir que nadie pesque en sus aguas.
Creemos que un criterio serio nacionalista debería ser, puesto que como colonia no tenemos ningún derecho sobre nuestras aguas y cielos y las riquezas marinas que nos rodean, plantearse que lo mejor es convertirnos en un Estado archipielágico, en una República soberana, en la República Guanche de Canarias, con o sin el acuerdo de España, para así poder reivindicar todos nuestros derechos en tanto que estado.
Antonio Cubillo Ferreira.
Presidente del Congreso Nacional de Canarias (CNC).
Añaza, Tenerife, junio del 2.000.