AKN/Agencia Kanaria de Noticias, 5 de mayo de 2002
¿QUE
PASÓ CON EN-CANARIAS.COM?Como ya sucedió con la televisión, el Gobierno de Canarias prepara ahora su desembarco en la Red. Y lo hace a través de un dominio perteneciente a un medio de comunicación (en-canarias.com, Editorial Prensa Canaria ) a cambio de varios centenares de millones de pesetas (el secretismo oficial con que se ha llevado el asunto impide precisar la cantidad, aunque los rumores apuntan a una cifra próxima a los 400 millones de pesetas). El concepto de servicio universal que se pretende con esta decisión, aireado por los responsables de la operación, dista mucho de ser una realidad para constituirse en un formidable señuelo político y empresarial. El reciente ejemplo del viceconsejero Rosendo Reboso, que abandonó su cargo para ingresar en una empresa privada a la que otorgó meses antes un suculento contrato de servicios con el Gobierno de Canarias, abre paso a todo tipo de suspicacias con esta nueva operación. La reubicación profesional de determinados personajes próximos a la clase política (asesores, directores generales, etc.) está promoviendo acciones de esta naturaleza ante la inminencia de las elecciones. Ya sucedió con la TV Canaria en su momento.
Cuando parecía que por fin los políticos canarios se habían convencido de la bondad de internet, saltan con esta nueva tropelía para desnudar aún más su torpeza. En lugar de dictar leyes que protejan al usuario contra la delincuencia de cualquier género en la red o de garantizar una cobertura tecnológica que llegue a todos los ciudadanos de las islas, nuestros gobernantes avanzan con descaro hacia una concentración de poder de la mano, en este caso, de una empresa instalada en el sistema a fin de evitar cierto flujo de informaciones y controlar contenidos. Y todo esto ocurre con los inevitables perjuicios a los ciudadanos en su doble versión de lector y contribuyente.
En Canarias existen muchas y muy cualificadas ofertas en la Red como para realizar una nueva inversión millonaria. Lo que pasa es que esta revolución no llega a todos precisamente por su propia incompetencia en la materia. La voracidad está por encima de la política en Canarias. Más aún: el propio Gobierno de Canarias dispone de personal y medios suficientes (www.gobcan.es) para ofrecer al ciudadano toda la información que contiene un espacio institucional.
Sólo nos queda el consuelo de una convocatoria electoral a corto plazo (junio 2003) para desplazar de lugares de decisión a quienes siguen poniendo en peligro las necesidades reales de Canarias. Me consta que muchos de nuestro políticos han devaluado a categoría de anécdotas los desfavorables resultados de los últimos barómetros sociales, fiel termómetro de la acumulación de frustraciones que padecen los ciudadanos canarios. Como bien ilustró en una ocasión Juan Luis Cebrián, una de las mentes lúcidas de esta profesión, estos individuos se parecen cada vez más a la bruja maligna del cuento: siguen mirándose al espejo y preguntándole a cada paso por su belleza. Cuando por fin el espejo dé la respuesta verdadera no duden en que acabarán estrellándolo contra el suelo.
Los que creemos todavía en las inmensas posibilidades de la Red -que ya somos unos cuantos-, seguiremos trabajando juntos para que esta poderosa innovación sirva al conjunto de la sociedad y no a los intereses de unos mediocres.