De La Gaceta, 2-6-00

Postura española sobre las aguas canarias

García Ramos critica la postura de Exteriores sobre las aguas canarias

"Por el camino que va el Ministerio de Asuntos Exteriores, mañana mismo podremos observar a la armada marroquí realizando maniobras en aguas situadas entre Tenerife y Gran Canaria sin que podamos hacer nada", declaró el presidente del Partido Nacionalista Canario (PNC) Juan Manuel García Ramos. El lider nacionalista critica con contundencia la posición española en relación con las denominadas aguas territoriales canarias y el establecimiento de una mediana entre Canarias y el Continente. "No podemos permitir que el Gobierno nos convierta en tierra y mar de nadie", enfatizó García Ramos.

El presidente del PNC rechaza el planteamiento que desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se ha realizado del contenido de la Convención de Jamaica y que, esencialmente, se fundamenta en la consideración de Canarias como un archipiélago de Estado y no como un estado archipielágico, por lo que España defiende que, de acuerdo con lo establecido en la mencionada convención, Canarias no puede trazar el perímetro archipielágico establecido para los estados soberanos. Asimismo, tal como hace un año defendió ante el Senado el entonces ministro Abel Matutes, Exteriores se mantiene en que las disposiciones de la Ley 15/78 sobre zona económica marítima son incompatibles con el Derecho Internaciona. García Ramos subraya que «Portugal ha hecho caso omiso a los citados acuerdos internacionales y ha delimitado las aguas territoriales de sus archipiélagos de Madeira y Azores y también ha trazado la mediana océanica correspondiente entre Madeira y Marruecos. Esto es lo que ha hecho Portugal, según el Derecho Internacional vigente o en contra de él, pero actuando con firmeza y con sentido de estado soberano que no termina en Europa sino que abarca a sus archipiélagos macaronésicos. Tal como están las cosas, los canarios tenderemos que pensar en acceder a una soberanía que por lo menos no nos convierta en tierra y mar de nadie».