DESDE AJODAR

ÁNGEL TRISTAN PIMIENTA: EL MAYOR TERRORISTA DEL PERIODISMO EN CANARIAS

Jose Almeida

"Nosotros estimamos y exigimos, el derecho que tiene cada ser humano y cada pueblo a vivir tal como desea".

Siempre he mantenido que los personajes dañinos o charlatanes que tuvieron algún tipo de poder sobre sus semejantes y lo ejercieron impunemente -en algún periodo de la evolución de algún pueblo-, impidiendo evolucionar hacia formas de convivencia más libres, justas, igualitarias y dignas, la Historia -ese juez implacable- termina siempre revelando su mezquina condición y lo devuelve a las cloacas del olvido, de donde nunca tuvo que haber salido. Ya sé, me podrán decir que es un vano consuelo, porque llegaría siempre demasiado tarde para la mayoría que tuvo que soportar sus desmanes, manipulaciones o demagogias. Pero no se preocupen porque hoy éste no será el caso. Hoy empieza el principio del fin de un individuo que está perjudicando la natural evolución del pueblo canario hacia su independencia del estado español.

Este oscuro y siniestro personajillo llamado Ángel -¿del diablo?- y apellidos Tristán Pimienta, que tiene la libertad absoluta de escribir en un periódico canario, casi siempre en contra de Canarias. (De sobra sabemos que la Libertad absoluta termina tiranizando todo lo que encuentre a su paso).

Éste, aprovechándose de la sagrada Libertad de Expresión -que sólo le está permitida a "unos pocos elegidos", no a todos-, utiliza la palabra como medio para hacer demagogia, manipular a los lectores con datos falseados y opiniones sin rigor alguno. Esto, que pudiera parecer inofensivo, puede convertirse en un arma peligrosa, porque no hace ningún tipo de contraste informativo entre lo que escribe en sus artículos y lo que es la verdadera realidad del pueblo canario. Entienda esto bien, pues no digo verdad absoluta, que ésta no la posee nadie.

El tal Ángel -¿del diablo?- a todos los que estamos por la construcción de una Patria independiente del estado español, a todos los que queremos una Patria más libre, justa y digna, nos dice, cabrona e imperdonablemente -en un artículo aparecido en el periódico "La Provincia" (del cual él es director adjunto), el miércoles 28 de noviembre de 2001, que titula "El ´autodeterminismo` del Sauzal"- que pertenecemos al "género idiota aventurero". Según me cuenta fuentes muy de fiar, después de escribir el mencionado artículo, se pavoneaba por toda la redacción del periódico con un aire de perversa y malicia satisfacción, como si de un cualquiera oscuro, frustrado y fascista militar se tratara, al poco de haberle dado el tiro de gracia a una persona inocente y con la inconmovible y profunda convicción de haber cumplido con el deber exigido. El tipo éste, me dice, se quedó tan ancho y tan fresco aún a sabiendas de que estaba jugando, impunemente, con los sentimientos de miles de canarios y canarias. Ya, de entrada, solamente esto, supone un gravísimo insulto a los más profundos ideales y a las convicciones más arraigadas que, con el estudio y la observación de nuestra Historia y nuestro devenir como pueblo diferenciado, hemos aprendido tantos canarios y canarias, a lo largo de tantos siglos de meditadas ocultaciones, de medias mentiras, de estudiados engaños, argucias y obstáculos miles; de sometimientos, abusos y humillaciones sin cuento.

Pero aquí no queda toda la cosa. Éste imnombrable afirma, entre otras cosas que iré desgranando y argumentando cada una de ellas para que se vea hasta dónde es capaz de llegar, que "Canarias tiene un autogobierno como nunca tuvo". Y yo le digo, vale, de acuerdo, pero al mismo tiempo oculta que Canarias demanda urgentemente y sin más demora una Hacienda canaria, las transferencias en puertos y aeropuertos; una Ley de Residencia; la demarcación de nuestras aguas territoriales; poder comercien libre y directamente con cualquier País del mundo sin tener que pasar por Madrid; tener relaciones bilaterales con cualquier Estado que nos interese sin mediaciones de ningún tipo; que se incluya en todos los niveles educativos la enseñanza de nuestra historia y nuestra cultura... en definitiva, la construcción de nuestro sistema político-jurídico. Y esto, simplemente son algunas de las cuestiones para que de verdad exista un autogobierno. De lo contrario, siempre estaremos esperando que nos caiga agua de mayo, esa que siempre se espera y nunca llega, nunca.

El personajillo en cuestión, también dice en su "sospechoso artículo" -uno al leerlo termina creyendo que podría estar pagado por el CESID-, que Canarias goza de "una democracia regional como nunca pensó". En primer lugar recordarle, que Canarias votó No a la entrada en la OTAN, y de nada sirvió porque no nos hicieron ni puñetero caso. Y ahí estamos, aniquilada nuestra ansiada neutralidad solidaria y rechazada nuestra querencia del pacifismo que deseaba nuestro pueblo. A esto llama "democracia" éste "ínclito periodista" sin apenas inmutarse.

También quiero recordarles las palabras de Alfonso Pérez Esquivel, Premio Nobel de La Paz, cuando afirma tajante que "No es cierto que vivamos en democracia porque con votar no es suficiente, hay que pensar en la construcción democrática del futuro". O cuando dice que los derechos humanos no se acaban en denunciar las guerras. "El hambre y la falta de recurso -continúa Esquivel- matan más que las guerras, y de eso no se habla. Hay también otros derechos: el de la autodeterminación, el medio ambiente... en los que hay que pensar para el tercer milenio". Y estos son sólo algunos ejemplos.

A pocos se nos escapa, que un pueblo como el canario, con tantos siglos tras su espalda de sumisión, ninguneo o ignorantación, puede terminar estallando por algún lado. Por el sitio más inesperado. Tampoco se puede obviar (como interesadamente oculta o desconoce el "excelso opinador" ), que Canarias es una de las Comunidades Autónomas de todo el Estado español con mayor índice de analfabetismo, sobre todo de "analfabetismo funcional": aquel que desconoce, entre otras cosas, su historia, su cultura, pasada o reciente, casi siempre por motivos seculares en nuestra tierra, ya fueran la pobreza o la marginalidad de los círculos de poder como es, entre tantos, el conocimiento, el saber. ¿Hasta qué punto se tiene verdadera conciencia -que no conciencia verdadera- de lo que se está votando y qué es lo que, verdaderamente, conviene votar para conseguir una sociedad lo más justa, libre y digna posible, dentro de las limitaciones que nos encontramos al convivir en un mundo cada vez más globalizado, con estos índices objetivos de analfabetismo funcional?. Cada día hay más canarios y canarias que lo tenemos clarísimo: a algún partido que apueste por la Independencia de Canarias del Estado español.

Por otro lado, continúa el "ilustre infragodo" intentando convercernos sobre que Canarias es "una sociedad tan avanzada como nunca imaginó". Éste "terrorista del periodismo", no debe saber en qué situación se encuentran nuestras Universidades, en la sangrante cuestión de la Investigación Aplicada. Según me relatan algunos sobresalientes ingenieros que se dedican a la enseñanza y a la investigación, no sólo no hay presupuesto -ni de las instituciones públicas ni de las empresas privadas-, para desarrollar inventos o patentes, sino que los laboratorios carecen del mínimo equipamiento imprescindible, para motivar a los alumnos más inquietos e interesados, terminando todos, o casi, por abandonar sin haber empezado. Éste quiste de individuo, tal vez quería referirse con eso de "una sociedad avanzada", a que cada vez hay más hoteles de cinco estrellas donde los trabajadores canarios sufren toda clase de atropellos y vejaciones a su dignidad; donde sólo puedes medio decir con la cabeza baja y la espalda ligeramente inclinada hacia delante: "Sí señor, no señor, lo que usted mande, la mesa está servida. Yo, por vivir entre los míos hago lo que sea" como escribía el poeta Pedro Lezcano en uno de sus más célebres poemas titulado "La Maleta", donde también arremetía contra los que querían convertir Canarias en un campo de batalla y contra aquellos que vendían o destruían nuestra tierra sin ningún escrúpulo.

También desconocía u ocultaba éste "célebre periodista de tres al cuarto" que "Canarias está a la cola de todo el Estado español en el uso de las nuevas tecnologías", según se desprende de los informes de Retevisión, Telefónica y el Consejo Superior de Canarias, dados a conocer por el director de la Fundación Canaria de Telecomunicaciones, Edmundo Rodríguez, quien advirtió en unas jornadas sobre esta cuestión, que "deberíamos estar preocupados por esta situación".

En ésta misma línea, el Director de La Escuela de Ingenieros de Telecomunicaciones ha dicho que "el 27 de los Ingenieros que salieron de la facultad trabajan en empresas europeas". Y la guinda en éste tema la puso José Pascual, consejero de la Comisión Nacional del Mercado de las Telecomunicaciones, cuando afirmó rotundo, que "Canarias está en situación de desventaja porque estamos peor preparados para desarrollar la sociedad de la información", es decir, la sociedad en la que nos tendremos que desenvolver pasado mañana, como el otro que dice. "El eximio pendón verbenero y charlatán", haciendo gala de su manifiesta incompetencia como periodista opinador, escribe que Canarias disfruta de "un desarrollo económico como nunca soñó". Aquí más bien, hubiera cambiado el "soñó", por el más adecuado y cierto "soñaron", porque, eso sí, hay que reconocer que Canarias ha hecho ganar mucho dinero -quizá más del que nunca "soñaron"-, a unos pocos, del cual se han beneficiado unos cuantos más, pero la cruel y verdadera realidad es que la pobreza en Canarias alcanza unos límites escandalosos, increíbles, para toda la riqueza que ha producido, que ha creado a costa siempre del pueblo y en contra de éste siempre. Y si no me creen a mí, llamen a Cáritas y que ésta les facilite las cifras, los datos objetivos del último informe que elaboró sobre la pobreza y la marginación en Canarias. O, también, pueden hablar con la nada sospechosa de independentismo, Bernarda Barrios, diputada en el parlamento español por el Partido Popular que manifestaba días pasados cosas como "hay que solucionar la pobreza en Canarias, el desempleo femenino, la calidad educativa o las ayudas a las familias y a los sectores desfavorecidos". Ante este cruce de opiniones ¿A quién creer?. Ustedes ya sabrán por los contrastes tan contradictorios quién tiene más razón que un santo.

Por otro lado, según reconoció un alto cargo del Gobierno no hace mucho tiempo, "Canarias es la Comunidad Autónoma donde más empleo se ha creado en los últimos cinco años, pero también, paradójicamente, es una de las autonomías donde menos han descendido los índices de paro, colocándose a la cabeza del estado español". Ésta objetiva realidad necesita de una eficaz y rotunda intervención, sin más demoras, de los poderes públicos, de las instituciones implicadas, para solucionar este "extraño y desesperante desface", causa principal de la mayoría de los males que sufrimos una inmensa mayoría de canarios y canarias en nuestra tierra.

Sin embargo, del tal Ángel -¿del diablo?-, un día después de escribir las "perlas" que les expuse anteriormente, he llegado a la conclusión de que, siendo un siniestro y patético tipo, tiene también que ser un paranoide esquizofrénico o padecer una galopante demencia senil. La razón está en que me encuentro con otro artículo suyo -reconozco mi enfermizo masoquismo para soportar leyendo a éste "terrorista del periodismo"-, en el que literalmente reconoce que "en las islas existen todavía importantes bolsas de pobreza, la sanidad precisa un plan de choque que la vuelva a poner en primera fila en cuanto a calidad y competitividad, que hay miles de familias sin vivienda y decenas de miles de casas sociales obsoletas que es preciso reconstruir, los menores desprotegidos sencillamente no cuentan con los medios precisos para no estar condenados a la prostitución y al trapicheo como única alternativa laboral".

Esto, que baje Dios y lo vea, perdón, que lo lea. ¿A quién quiere seguir engañando éste miserable, inútil y pendón verbenero de tres al cuarto? ¿Quién le estará pagando tanto para que llegue hasta tal punto de desvergüenza y mezquindad?. Pero de verdad ¿Alguien le estará pagando a éste incompetente de la información periodística? ¿No estará pagando él por ver publicados sus pretenciosos, delirantes, manipuladores y aburridos artículos? ¿Quién podrá soportar, ni siquiera un instante, a un elemento de ésta calaña moral, ética y hasta estética? ¿Tendremos los canarios y canarias que seguir soportando a éste tamaño esperpento periodístico, como nunca antes se había conocido por estas tierras con sus casi diarias diarreas mentales? El consuelo que me queda es que a cada cual le llega su hora. Y mucho me equivoco si a la de ésta "Pimienta", a la de éste Ángel -¿del diablo?- no le estará llegando ya la suya.

A este personaje tétrico y siniestro habría que "desterrarlo" de Canarias, como se debería hacer con aquellas personas, que por un motivo u otro, resultaran dañinas, perniciosas y perjudiciales para el normal progreso del pueblo en que residen. Quizá alguien me oiga. Nunca se sabe. Cosas más imposibles se han visto. Imperios más poderosos han caído. Personas que un día fueron influyentes, de un día para otro desaparecieron del mapa. Nadie sabe hoy dónde están. Ni falta que nos haría...

¡A hull!.